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IBAGUÉ. La Fiscalía General de la Nación ha dado un paso firme en la lucha contra el hurto a personas vulnerables, anunciando la judicialización de dos hombres, Carlos Julio Dueñas Guzmán y Michael Andrés Lombana Bustos. Ambos son señalados como los presuntos responsables de un ingenioso y cuantioso engaño que habría despojado a una mujer de 69 años de más de 13 millones de pesos, utilizando una modalidad de fraude en un cajero automático de Ibagué.
El presunto atraco, que ha conmocionado a la capital tolimense, se remonta a junio de 2025. En aquel momento, la víctima se dirigió a un cajero electrónico con la intención de realizar un simple retiro de dinero. Lo que parecía una transacción rutinaria se convirtió, según la investigación, en el escenario de una elaborada artimaña. Allí, la mujer se habría encontrado con los dos procesados, quienes presuntamente habrían desplegado diversas tácticas para inducirla a usar un cajero que, al parecer, había sido previamente manipulado.
Poco después de su visita al banco, la adulta mayor comenzó a recibir notificaciones inusuales en su teléfono. Mensajes de su entidad bancaria daban cuenta de movimientos que jamás había autorizado. La Fiscalía detalla que, en un primer momento, se registraron retiros por un valor cercano a los 2 millones de pesos. Luego, la sorpresa fue mayor: una compra por la asombrosa cifra de 11.7 millones de pesos apareció registrada en un establecimiento comercial también ubicado en Ibagué.
La investigación adelantada por el ente acusador ha permitido esbozar, de manera preliminar, el rol que cada uno de los implicados presuntamente habría desempeñado en este complejo entramado.
De acuerdo con la Fiscalía, Michael Andrés Lombana Bustos habría tenido la función de obstaculizar el normal funcionamiento del cajero automático. Su objetivo, al parecer, era perturbar su operación, creando el ambiente propicio para la ejecución de la maniobra delictiva contra la víctima.
Mientras tanto, Carlos Julio Dueñas Guzmán presuntamente habría aprovechado la confusión generada. Habría intercambiado la tarjeta bancaria de la mujer por otra, para luego utilizar la legítima en los retiros de efectivo y en la mencionada compra millonaria.
Entre los artículos que habrían sido adquiridos con la tarjeta de la víctima, la investigación subraya la compra de una pulsera de oro. Este valioso objeto, según los hallazgos, habría sido pagado por un valor de 11.7 millones de pesos.
Una fiscal de la Seccional Tolima procedió a imputar a Dueñas Guzmán y Lombana Bustos los graves delitos de hurto por medios informáticos y violación de datos personales. Sin embargo, un giro inesperado marcó la audiencia: ninguno de los procesados aceptó los cargos que la Fiscalía les formuló.
Las capturas, que fueron coordinadas y ejecutadas por servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), contaron con el apoyo fundamental de la Policía y el Ejército Nacional. Se hicieron efectivas en la ciudad de Bogotá, tras un minucioso trabajo de seguimiento.
Ahora, estos dos hombres permanecen bajo el escrutinio de la justicia. Deberán responder por su presunta participación en este caso, mientras el proceso judicial avanza para, finalmente, determinar su responsabilidad definitiva. La comunidad de Ibagué sigue atenta, a la espera de un veredicto que esclarezca los hechos y haga justicia.