Imagen generada o seleccionada para Tolima en Línea

Chaparral, en el sur del Tolima, ha permanecido bajo un inusual pulso geológico. Desde el pasado 20 de septiembre, la tierra en este municipio **habría temblado** en más de 1.015 ocasiones. Ahora, un primer informe del Servicio Geológico Colombiano (SGC) arroja una luz, aunque preliminar, sobre la intensa actividad.
Uno de los hallazgos más destacados de este documento inicial señala una **disminución progresiva** en la frecuencia diaria de los movimientos telúricos. Así lo hizo saber la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, al referirse al contenido del informe que fue dado a conocer públicamente.
En diálogo con Econoticias, la mandataria explicó cómo las cifras **habrían marcado un cambio** en el ritmo. El 25 de septiembre, por ejemplo, se **habrían contabilizado** 120 eventos sísmicos en la zona. Sin embargo, para el día siguiente, el 26 de septiembre, esa cifra **habría descendido notablemente** a 71. Una clara reducción en el número diario de sismos, al parecer, comenzaba a dibujarse en la estadística.
Este patrón de aparente desaceleración diaria se da en medio de un escenario donde, desde el 20 de septiembre hasta la mañana del día 28 del mismo mes, el municipio **habría experimentado** el impactante registro de más de 1.015 sismos. Una cifra que subraya la intensidad y persistencia del enjambre sísmico.
Pese a la observación de una menor frecuencia diaria, la gobernadora Matiz enfatizó un punto crucial: la simple cuantificación de eventos —su fecha, hora, magnitud o ubicación— no basta para comprender la compleja dinámica geológica. **Se necesita mucho más**. La gobernadora precisó que otros parámetros técnicos deben ser procesados con rigurosidad para desentrañar qué es lo que realmente ocurre a más de 15 kilómetros de profundidad bajo la superficie de Chaparral.
El informe conocido es, por ahora, preliminar. La expectativa recae en la entrega de un documento definitivo por parte del Servicio Geológico Colombiano, que se **esperaría** para esta misma semana. Este análisis más profundo **podría** ofrecer mayores detalles sobre las características de esta persistente actividad sísmica. Previamente, el organismo **habría desplegado** equipos para realizar visitas técnicas tanto en Chaparral como en Roncesvalles, recopilando la información vital para sus estudios.
Mientras los expertos continúan en su labor de desciframiento, la Gobernación del Tolima no se detiene. Acciones de prevención y preparación se adelantan con premura entre las comunidades afectadas de Chaparral y Roncesvalles. La entrega de kits para los primeros respondientes es una de ellas. El fortalecimiento de los planes familiares y comunitarios de gestión del riesgo también es una prioridad, **según lo manifestado** por la mandataria.
Involucrar a los líderes comunitarios, los presidentes de las juntas de acción comunal, es esencial. Su rol en la divulgación de las recomendaciones preventivas garantiza que la información vital llegue a cada rincón, a cada habitante de los diferentes sectores.
Por ahora, la **verdadera causa** del enjambre sísmico y la explicación técnica precisa de su complejo comportamiento **permanecen en el terreno de la investigación** del Servicio Geológico Colombiano. La disminución en la frecuencia diaria, si bien es un hallazgo preliminar que **podría sugerir** una tendencia, **no constituye por sí misma** una conclusión definitiva sobre el futuro evolutivo de esta inusual actividad geológica en el sur del Tolima.