Imagen generada o seleccionada para Tolima en Línea
El balance de la ofensiva militar contra las disidencias de Iván Mordisco en el departamento del Guaviare se ha tornado aún más sombrío, luego de que el presidente Abelardo De La Espriella confirmara el aumento de los fallecidos. El mandatario reveló que el bombardeo reciente elevó la cifra de muertos a veinte, una actualización que pone en perspectiva la envergadura de la operación.
Según las declaraciones del presidente, la Operación Militar Azarías, que concentró sus esfuerzos en la región, no solo impactó en el número de bajas. La acción de las fuerzas del Estado también resultó en la captura de cinco individuos y la recuperación de dos menores de edad, elevando a un total de veintisiete el número de integrantes de la estructura Carolina Ramírez que, de una u otra forma, resultaron afectados por el operativo.
Durante la incursión, el personal militar incautó un arsenal considerable. Veintiséis fusiles fueron decomisados, junto con cuatro ametralladoras y tres pistolas. Adicionalmente, se encontraron diversos equipos de campaña, elementos que suelen ser utilizados por los grupos armados ilegales para sus actividades en terreno. La presencia de este material bélico sugiere la relevancia estratégica del campamento que habría sido impactado.
Entre los fallecidos, las autoridades investigan la posible presencia de alias ‘Tigre’ o ‘Pintado’. Este individuo es señalado por los organismos de inteligencia como el presunto jefe de la estructura Carolina Ramírez, una figura clave dentro de la jerarquía de las disidencias y, al parecer, un hombre de extrema confianza de Iván Mordisco. De confirmarse su muerte, representaría un golpe significativo a la cadena de mando de la organización criminal.
El presidente De La Espriella no dudó en enviar un mensaje contundente, una advertencia directa al cabecilla de las disidencias. "Cada vez estamos más cerca, vamos detrás de ti", afirmó el mandatario. Sus palabras marcan la continuidad de una ofensiva implacable, señalando que la persecución contra los grupos armados disidentes no dará tregua y que la presión estatal se mantendrá en ascenso.